Prueba de Amor
Suele ocurrir que en toda pareja, ya establecida, o bien en vías de formación, una de las dos partes solicite o exija entre líneas una “prueba de amor”. “Necesito una prueba de amor”, o “dame una prueba de amor”, son algunas de las frases más utilizadas por algunas personas para exigir a su pareja hacer algo de lo que no se encuentra muy seguro/a. Si bien pedir una prueba de amor es una situación repetida en muchas parejas, no es un buen augurio para el normal funcionamiento de la misma. |
Prueba de Amor
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Cuando se ama de verdad a una persona no se debe presionar malsanamente a que haga algo sólo para complacernos. Es decir, si uno ama plenamente no deben exigirse demostraciones a la fuerza, como puede ser una prueba de amor. La prueba de amor es en realidad un mecanismo dañino ególatra y mezquino de quién lo utiliza. La realidad concreta del amor se mide con el tiempo y las pruebas que juntos son capaces de superar, nunca es honesto ni limpio de nuestra parte exigir a la pareja que haga algo por lindo o hermoso que esto pudiera parecer.
Inclusive, la prueba de amor en muchos casos puede ser un muy buen truco para conseguir un propósito y luego acabar de golpe con la relación, esto es lo más común. Si la persona que exige esto ama de verdad a su pareja entonces seguramente será capaz de darle el tiempo necesario para sentirse cómoda y segura de lo que le solicita, sin presiones ni chantajes emocionales, y sin exigir ninguna clase de prueba de amor o algo parecido.
La prueba no es algo para tomarse como una extorsión: más bien parece la excusa justa para hacer algo que los/las dos tienen ganas, pero es necesario tener cuidado, ya que su uso puede hacer tambalear todo lo que se había construido y demostrar flaquezas, miedos e inseguridades ocultas.
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